¿Cómo funciona un VPS?

Un servidor virtual privado, más conocido popularmente como VPS, es un SO virtual ejecutado en un servidor físico. A diferencia del alojamiento compartido, tienes un determinado espacio independiente dentro de un servidor físico, con una serie de recursos asignados exclusivamente para ti. Se trata por tanto de un espacio de trabajo virtual e independiente que se encuentra dentro de un servidor físico.

¿Cómo funciona un VPS?

Los servidores VPS funcionan a través de la tecnología VPS denominada Virtuozzo de Parallels. Una tecnología cuya principal función es la generación de un determinado número de particiones autónomas en un único servidor físico. Son particiones totalmente independientes unas de otras, de modo que cada una de ellas dispone de un sistema de archivos propio, así como de software y recursos.
 
De esta forma, todos los recursos del servidor físico se reparten equitativamente entre las distintas particiones, servidores VPS. Desde el punto de vista operativo son servidores dedicados. Sin embargo, cada cliente no cuenta con un servidor físico en exclusiva para él, sino con un hosting reservado dentro de esta unidad.
 
Así, el servidor VPS se queda a medio camino entre el alojamiento compartido y el servidor dedicado. Son muchísimas las situaciones en las que un usuario o una determinada compañía debe apostar por un servidor de este tipo. Por un lado, cuando el alojamiento compartido se queda pequeño y ya no es capaz de responder a las necesidades ni al tráfico del sitio web en cuestión. Por otro lado, en cierta manera relacionado con el punto anterior, cuando el sitio requiere de una mayor velocidad y aislamiento.
Y, por último, cuando se necesitan poner en marcha varios dominios.
 
Una de las características que definen al VPS Server es que cada cliente puede escoger el sistema operativo que más le convenga. Así, podemos encontrarnos con Windows VPS Server, VPS Linux Hosting y VPS Ubuntu, entre otros. Sobre cuál de estos es mejor opción, depende básicamente del uso que se le vaya a dar. Si se va a hacer uso de aplicaciones de Microsoft, la mejor opción es Windows; si, en cambio, si se prefieren implantar tecnologías libres, la mejor opción disponible es Linux. 

Existen diversos planes de alojamiento, dependiendo siempre de las capacidades del VPS que se desea utilizar, ya que hay que tener en cuenta que no todos los proyectos tendrán las mismas necesidades, por lo que se necesita siempre dispone de cierto margen con los recursos empleados. En Axarnet, para VPS Administrados, tenemos los siguientes:

Planes VPS Axarnet

Cómo configurar un Servidor Virtual Privado

Configurar un VPS no es en absoluto complicado si sigues los pasos del proceso de forma ordenada.
  1. SO: lo primero y más importante es actualizar el SO Ubuntu. Para ello, introduce los comandos: sudo apt-get update y sudo apt-get upgrade.
  2. A continuación hay que crear el usuario encargado de gestionar y administrar el servidor virtual privado. Para ello, el primer paso consiste en ejecutar el comando “adduser administrador”.
  3. Luego, se otorgan permisos de sudo al administrador, ejecutando el comando “visudo”.
  4. Una vez localizado el aparato relativo a los permisos de los usuarios, hay que añadir una línea al final: “administrador ALL=(ALL:ALL) ALL”
  5. Por último, se pulsan a la vez las teclas “Control” y “X”, se añade la letra “Y”, y se pulsa “Enter”.

Primeros pasos para configurar un VPS

En los próximos apartados explicamos cuáles son los primeros paso a seguir para la configuración de un servidor virtual privado. 

Configurar vps para trabajar con ssh

Existen diferentes formas de establecer conexión con un sitio web, más allá del propio navegador. Una de las opciones más recurridas es el Protocolo de Transferencia de Archivos, FTP. Realmente resulta útil, pero no permite emitir ningún tipo de comando al servidor. Para ello, es necesario utilizar el acceso Secure Shell, SSH, que ofrece acceso a servidores remotos y con el que se pueden emitir comandos. 
  1. Lo primero es actualizar el servidor una vez se ha iniciado sesión en el VPS. Para ello hay que escribir el comando “apt dist-upgrade”. Una vez todos los paquetes se hayan actualizados, es el momento de reiniciar el servidor con el comando “reboot”.
  2. El siguiente paso consiste en crear un usuario y añadir sus privilegios. Para ello hay que añadir el prefijo “sudo” a aquel comando que se quiera ejecutar haciendo uso de privilegios de administrador.
  3. A la hora de configurar el nuevo usuario, hay que añadir el siguiente comando: adduser nuevousuario. Luego hay que escribir esta línea para añadir ese usuario al grupo “sudo”.
  4. A continuación se debe habilitar la autenticación de clave pública para aportar un extra de seguridad al servidor. Se pueden utilizar diversas plataformas para generar claves SSH en Windows, como la app PuTTYgen.
  5. Y, por último, sólo queda configurar un cortafuegos para el servidor virtual privado. Una buena opción es utilizar el programa Iptables, que permite configurar una serie de normas que limitan el tráfico hasta y desde el servidor. 

Usos para un VPS

Si te preguntas por los usos de un VPS, lo cierto es que son muy diversos. Actualmente son los servidores más utilizados como alojamiento web por empresas de todo el mundo. La principal ventaja que aportan es que cuentan con un grado de codificación encriptado notablemente superior al de un hosting compartido. Además, el VPS permite tener un escritorio en la nube para aquellas compañías que manejan una cantidad moderada de datos.
 
Claro que los usos para un VPS no se limitan al alojamiento web. Estos son algunos de los más frecuentes.
  • VPN: un servidor de este tipo se puede contratar para crear una red virtual privada. Una red privada a la que pueden conectarse únicamente aquellos usuarios que tengan acceso.
  • Descargas P2P: por lo general, cuando se ejecutan programas P2P en equipos informáticos estándar para el intercambio de archivos, la velocidad de descarga es muy lenta. Es por ello que muchas personas y empresas utilizan los VPS para las redes de descarga P2P.

Diferencias entre VPS Vs Hosting Compartido Vs Hosting Dedicado

Para entender qué es un Servidor Virtual Privado, merece la pena señalar en primer lugar los diferentes tipos de servidores que existen. Podemos clasificarlos en tres grandes grupos.

Por un lado, el alojamiento compartido, (perfecto para proyectos pequeños), consiste en un servidor físico en el que se alojan una cantidad determinada de sitios web y dominios. Se caracteriza porque los recursos son compartidos por todos los clientes, no existe ninguna partición independiente para cada uno de ellos; así, si el sitio web de un cliente consume una gran cantidad de recursos porque tiene un pico de tráfico, el resto de clientes del servidor se verán afectados.
 
Por otro lado, el servidor de hosting dedicado. En él un único cliente dispone de la totalidad del servidor físico en cuestión, por lo que puede gestionar sus recursos como mejor le convenga.
 
Y, por último, a medio camino entre los dos anteriores, el VPS. De la misma manera que en el alojamiento compartido, en un mismo servidor físico se alojan varios sitios web y dominios. No obstante, cada cliente tiene un contenedor independiente. Por lo tanto, el ambiente es bastante similar al que proporciona un servidor dedicado, pero con alojamiento compartido.
 
Pongamos como ejemplo un cliente que necesita 1.000 recursos para su sitio web. Quizá no le interese pagar por un servidor dedicado, el cual le ofrece 3.000 recursos para él solo; pero tampoco quieran un alojamiento compartido en el que otro cliente pueda consumir parte de sus recursos. Por lo tanto, en este caso, el VPS se adapta de manera precisa a lo que necesita; una partición independiente con 1.000 recursos disponibles que puede administrar y gestionar como mejor le parezca.
 

VPS administrado o VPS no Administrado

Cuando se tiene un determinado sitio web, es habitual dudar entre si merece o no la pena apostar por un VPS administrado o no. Pues bien, tal y como hemos señalado anteriormente, cuando se comienza un determinado proyecto lo más habitual es contratar un alojamiento compartido. El tráfico del sitio no es demasiado elevado; por lo tanto, si otro sitio alojado en mismo servidor físico consume una gran cantidad de recursos, éste nos se ve afectado porque no necesita de demasiados recursos para funcionar correctamente.
 
Sin embargo, cuando el sitio web crece y tiene un volumen de tráfico mayor, el alojamiento compartido puede suponer un problema. Vivimos en la era de la inmediatez, de manera que, cuando los usuarios navegan por Internet, no están dispuestos a esperar más de 3 segundos a que se cargue un sitio web. Así, si el sitio web en cuestión tiene un volumen de tráfico considerable y al mismo tiempo otro sitio alojado en el mismo servidor está consumiendo una cantidad de recursos excesiva, el tiempo de carga será muy alto y los usuarios no estarán dispuestos a esperar.

Aunque lo cierto es que depende de una gran selección de factores, se toma como medida que es recomendable apostar por un VPS a partir de las 30.000 visitas diarias. Claro que no es lo mismo un sitio web con este volumen de visitas, las cuales estén concentradas en 5 horas, que otro que tenga el mismo número de visitas al día, pero repartidas de forma equitativa durante las 24 horas. Ningún alojamiento compartido puede sostener más de 100 usuarios conectados al mismo tiempo, aproximadamente.

Por otro lado, un servidor VPS no administrado será menos costoso mensualmente, pero todo de la administración recae en el usuario. Aquí se puede apreciar los distintos planes existentes para VPS No Administrados:

Planes VPS No Administrado Axarnet

Ventajas de un VPS

Generalmente, la gran mayoría de propietarios de un determinado sitio web comienzan su proyecto con un plan de alojamiento compartido. La solución idónea para sitios pequeños que no tengan un volumen de tráfico elevado. A medida que el sitio web va creciendo, se hace necesario pasarse a un servidor VPS.
 
A continuación, para resumir todo lo planteado con anterioridad, te señalamos cuáles son las principales ventajas de los VPS Server.
  • Este tipo de servicio de alojamiento web es muy fácil y rápido de configurar; una vez contratado el plan, el tiempo de instalación no se prolonga más allá de unos pocos minutos.
  • Resulta una opción muchísimo más fiable que el alojamiento compartido ya que los recursos no pueden verse afectados por el resto de clientes del servidor en cuestión.
  • El Virtual Private Server permite un acceso integral a la configuración del servidor, por lo que cada cliente tiene plena libertad para administrarlo y gestionarlo en función de sus necesidades concretas.
  • Una de las principales ventajas que ofrece, es que cada cliente puede personalizar su propio sistema operativo, algo que no permite el alojamiento compartido.
  • Y, por último, merece la pena tener en cuenta que cada sitio web dispone de su propio panel de control
 

Los servidores VPS en Axarnet

Si quieres contratar un VPS Windows, VPS Ubuntu  o VPS Linux, en Axarnet tenemos exactamente lo que estás buscando. Somos una empresa de plena confianza con un Centro de Datos Propio ubicado en España y dotado de tecnología de última generación. Somos partners y estamos certificados por los proveedores más prestigiosos del sector.
 
Las ventajas de contratar con nosotros un VPS Server son muchas. Por un lado, el alta es inmediata y, además, 100% gratuita; en cuanto contrates el servicio, podrás disfrutar de tu VPS al momento.
Por otro lado, todos nuestros planes son escalables; puedes ir adaptando los recursos a las necesidades de tu compañía. Además, te ofrecemos la opción de alojar tantos dominios como necesites, sin ningún límite.

Y, por último, en lo relacionado con la disponibilidad, con Axarnet, tu VPS cPanel siempre estará disponible, sin ningún tipo de caída y, además, funcionará de una manera más veloz gracias a los servidores con procesadores de última generación.
About the Author

Comparte esta página: